Concepto
El Cinturón Verde es una amplia franja verde que rodea y cubre el entorno de la capital dominicana, la cual acoge en sus dominios al Distrito Nacional y tres municipios de la Provincia Santo Domingo. Está conformado por muestras representativas del bosque tropical originario de esta parte de la isla La Española y en su interior se encuentran innumerables fuentes de agua: ríos, arroyos y cañadas; impresionantes bosques de galería, extensos manglares, humedales inmensos, multiplicidad de lagunas, parques recreativos e industriales, hipódromos, campos de golf y de cultivos, puertos y aeropuertos, oleoductos y gasoductos, terrazas marinas, farallones y cavernas con múltiples manifestaciones culturales prehispánicas y sobre todo, recintos ecológicos de gran valor científico, educativo y recreativo. Originalmente fue concebido como el componente ambiental del “Plan Maestro de la Ciudad de Santo Domingo” o Plan Director Urbano, el cual fue realizado a través de una colaboración del Gobierno de Italia ofrecida al país a través del Ayuntamiento del Distrito Nacional.
Antecedentes
En principio el Cinturón Verde no tenia mayores pretensiones, pues la misión italiana lo concibió como una simple franja de revalorización y protección ambiental alrededor del entorno urbano capitalino. Sin embargo, la contraparte nacional del proyecto de cooperación, bajo la rectoría de Andrés Aquino Camarena y el equipo de soporte compuesto por Frida Aybar de Sanabia, Cristóbal Valdés y Rene Sánchez Córdoba, entre otros expertos urbanistas, creó las condiciones necesarias para que esta labor estuviese a cargo de la consultaría italiana de rigor, pero con el concurso de expertos nacionales que conocían y estaban en mejores condiciones de entender la realidad ambiental de la capital dominicana
Es así como las circunstancias obligaron a que se hiciese un estudio de campo más sopesado y con un mejor soporte, que ofreciera elementos de justificación y con suficiente peso para sentar los criterios técnicos del componente ambiental de lo que para ellos (los italianos) era el “Plan General de Contextualizacion de la Ciudad”, es decir, para poder introducir realmente la variable ambiental en esta labor de planificación urbana de la ciudad de Santo Domingo.
Aun bajo el argumento de que prácticamente se habían agotado los fondos para este componente del plan, pero con el apoyo logístico necesario y la voluntad de los especialistas locales, se logró realizar un excelente trabajo que luego fue traducido a planos y mapas que contenían los diferentes segmentos del cinturón verde, los cuales fueron denominados zonas ambientales, en función de los ecosistemas y ambientes particulares de cada uno de ellos.
Cuando se terminó de armar el documento y los juegos de mapas, hubo consenso de que se trataba de un trabajo de calidad y que, aun dentro del Plan Director,merecía una atención especial. Vino luego la disyuntiva de quién y como garantizar una efectiva protección del Cinturón Verde, pues por la naturaleza misma del proyecto, los conflictos de intereses que necesariamente generaría y la voluntad política que tendría que servirle de soporte para asentarlo en la realidad, condujeron a un ejercicio bastante interesante entre la misión italiana y los especialistas nacionales, los cuales conocían y habían vivido la realidad de la política vernácula, para definir el estatus que debería tener este proyecto y la tutela que se le debería asignar.
Es así como la misión italiana y la contraparte nacional se interesan en darle a conocer a la entonces Comisión Nacional de Asuntos Urbanos, los pormenores del Cinturón Verde, para que por su intermedio, se hiciese de conocimiento al Presidente de la República de aquel entonces (Dr. Joaquín Balaguer), lográndose tan buena acogida, que la propuesta fue aceptada por los miembros de ese organismo colegiado, tal y como vino del Ayuntamiento del Distrito Nacional.
Rafael Tomás Hernández, Eugenio Pérez Montas y Pablo Mella, fueron los primeros en interesarse en conocer a fondo en que consistía la propuesta, para lo cual fue necesario realizar varias proyecciones de diapositivas, exposición de mapas y explicaciones puntualesa todos los miembros de dicha comisión, antes de llevarle al Presidente un proyecto de tanta envergadura.
Luego con la anuencia y el interés manifiesto del Primer Mandatario, se creo en seguida un equipo técnico para que se definieran los limites que debería tener el Cinturón Verde y la designación de un representante de la Consultoria Jurídica del Poder Ejecutivo, labor que desempeñó eficientemente la Dra. Olga Raymer (Asistente de Pedro Romero Confesor- Consultor Jurídico), para que trabajara con el especialista de campo, en este caso con quien escribe estas memorias (Eleuterio Martínez), en la definición del contenido del decreto que debería oficializarlo.
Es así como el 24 de junio de 1993 se emite el Decreto 183-93 que crea el “Cinturón Verde de la Ciudad de Santo Domingo. Dos años más tarde el Banco de Reservas publica un libro con este mismo nombre, para dar a conocer a la ciudadanía más ampliamente este proyecto. El libro contiene la esencia de los estudios realizados hasta ese momento y elprologo del mismo Presidente de la República (Dr. Joaquín Balaguer).
|